Milia Nader platica de su personaje la Pinky en la telenovela “Vivir de amor”

 Por Mino D’Blanc

Milia Nader da vida a la Pinky en la telenovela “Vivir de amor”, producida por Salvador Mejía para TelevisaUnivision y que se transmite de lunes a viernes a las 16:30 horas (CDMX) por “las estrellas”.

La Pinky es una de las obreras que trabaja en la fábrica. Procede del Gabacho y según ella, habla inglés, aunque en realidad no sabe más que unas palabras que no pronuncia bien. Es amiga de Marissa (Mirta Reneé), Lupe y Angelli (Kimberly DosRamos). Entre ellas hacen lo posible por sacar la fábrica adelante gracias a la ayuda de Angelli.

Platicamos con Milia Nader, gracias a las finas atenciones de la licenciada Olivia Flores González, de TelevisaUnivision.

MD’B: Le das vida a La Pinky en la telenovela “Vivir de amor”.

MN: Feliz con esta oportunidad que me mandó Dios, que me regaló el universo, que la producción de Salvador Mejía confío en mí para darle vida a este personaje que tanto amo y que tanto he disfrutado, la famosa Pinky.

MD’B: ¿Por qué le dicen Pinky?

MN: Porque le gusta mucho el color rosa. Siempre está vestida de color rosa. A ella desde chiquita le ha fascinado ese color y por eso le empiezan a decir La Pinky.

MD’B: Para tu punto de vista, el color rosa que tanto le gusta a ella ¿tiene mucho que ver con su forma de ser?

MN: Porque es una persona con mucha chispa, con mucha energía. Ella como que siempre está contenta, está feliz, vive su mundo color de rosa. Siempre está de buenas, siempre trae buena vibra, con muy buen ánimo, con un gran sentido del humor. Ella jura que habla inglés; tanto tiene fe en ella y cree en ella que asegura que habla inglés maravillosamente, pero la realidad es que solamente aprendió algunas palabritas (ríe).

MD’B: ¿Por qué crees que se da eso en ella? ¿Por insegura o por sentirse una persona importante, de altura?

MN: No creo que la Pinky tenga inseguridad; al contrario, ella es muy segura de sí misma. Ama la vida, ama vivir, ¿sabes? Ve todo color rosa, ve todo bonito; en ella no existe la oscuridad, hay pura luz en la Pinky.

MD’B: Para crear el personaje de la Pinky, ¿te basaste en alguien que conozcas en la vida real? ¿Tomaste ciertos arquetipos de alguien que conoces o surgió de tus entrañas a la hora de crearlo?

MN: Todo surgió de mis entrañas. Ahora sí que digo que la Pinky fue la que me escogió a mí. Literal, tuve menos de un día para preparar este personaje. Cuando me hablaron y me mandaron, justo fue una escena donde ella habla espanglish, por decirlo así, y dije “este personaje va a estar buenísimo” y entonces me empecé a imaginar a la Pinky y dije “vamos a ponerle todo rosa, va a tener un acento norteño”. Como que en ese momento que leí esa escena me la empecé a imaginar, empecé a idealizarla y fluyó bastante bien. O sea, la realidad es que tuve menos de un día para crearlo y fluyó.

MD’B: Para tu punto de vista, ¿cuáles son las debilidades de Pinky?

MN: Una de sus debilidades es que tiene miedo de quedarse sin trabajo porque tiene una familia que mantener.

MD’B: ¿Cuáles son las fortalezas del personaje?

MN: El ver todo positivo, el vivir el hoy y que prepara unas mermeladas deliciosas y tiene muy buenas ideas en la combinación de mermeladas. Tiene muy buena mano para la cocina, todo le sale delicioso y por eso esas mermeladas junto con todo el equipo que trabaja ahí en la fábrica y ella hace que sea un éxito.

MD’B: Como actriz y como mujer, ¿qué le aprendes a la Pinky?

MN: Definitivamente el no estar preocupándose tanto por el futuro. Enfocarse en el hoy; ser feliz, dejar fluir, soltar, aceptar y ver los pequeños detalles que nos regala la vida; desde una flor, que todo te puede sacar una sonrisa, el siempre tener una sonrisa porque nunca sabes si puedes cambiar el mundo de una persona tan solo con una sonrisa. Eso es lo que le he aprendido a la Pinky, que también está echada para adelante; definitivamente que lucha por lo que quiere, por sus sueños, que nunca se va a caer y cuando se caiga se va a levantar y siempre va a salir adelante. Eso es lo que la Pinky me ha enseñado y como te digo, sobre todo a disfrutar la vida y ser feliz, definitivamente.

MD’B: ¿En qué te pareces a la Pinky y en qué no te pareces?

MN: No me parezco en nada. La Pinky es muy chistosa y yo soy muy tranquila; a mí me gusta estar mucho en mi casa, me gusta leer, me gusta ir al cine, me gusta estar con mi familia. Soy de muy poquitos amigos. La realidad es que soy una persona muy tranquila. A lo mejor de que soy norteña me puedo parecer a la Pinky. En tener también buenos sentimientos. Hoy en día que he tratado también en mí el tratar de vivir el hoy, pero sí, la realidad es que la Pinky tiene mucha chispa, es muy dicharachera, se lleva con todo mundo, tiene mucha gente y yo no, yo soy una mujer que me gusta estar sola.

MD’B: ¿Qué le puedes decir a la Pinky ya que le estás dando vida?

MN: Fíjate que yo le he estado agradeciendo a Pinky desde que llegó a mi vida. Le doy las gracias por haberme escogido, porque sé que ese personaje es un gran salto en mi carrera, definitivamente, y por eso le doy las gracias. No tengo nada que reprocharle; no la juzgo, ¡la amo! De verdad que creo que es la primera vez que puedo decir qué es amar a un personaje. Lo he disfrutado tanto; es la primera vez que dejo que fluya todo, sin mortificarme, sin querer quedar bien, de que “¡ay!, que el director vea que soy buena actriz”, “¡que el productor vea que sin soy buena!”. Entre más te presionas por quedar bien que las cosas luego no salen tan bien. Entonces es la primera vez que dejo fluir, simplemente la estoy viviendo con mucho amor y siempre le doy las gracias por haber llegado a mi vida, porque sí siento que es un parteaguas en mi carrera, definitivamente.

MD’B: ¿Qué tanto influye tu punto de vista y decisión a la hora de crear el personaje y la decisión y el punto de vista del director?

MN: La verdad es que yo llegué con esta propuesta y me fue aceptada. Definitivamente yo creo que les gustó. Te digo, tuve menos de un día; ni siquiera tuve la oportunidad de platicar con los directores. Entonces dije “tengo que llegar con esta propuesta y si me dicen que no, que me digan entonces por dónde me voy y si no me dicen nada, quiere decir que está bien”. Y así llegué y no me han dicho nada, al contrario, ha gustado mucho mi propuesta, están contentos con la Pinky, y qué te puedo decir, eso me da mucha felicidad.

MD’B: ¿Qué tanto participa la Pinky en la trama de “Vivir de amor” y qué tanto influye en el arco dramático de la propia historia?

MN: Es como un 50% y en qué influye, bueno, en que trabaja en la fábrica donde lucha por sacarla adelante. Tiene mucho soporte con Mirta, con Lupita, con Angelique y son un gran apoyo para sacar la fábrica adelante y crear una bonita amistad. Se apoyan entre ellas, apoyan a Angelique, están en sus buenos y malos momentos con ella. Incluso, la Pinky no solo está en la fábrica, sino que interviene mucho que si en despedida de soltera, que si en fiestas. Yo creo que la Pinky es la que le pone ese tonito de comedia en un gran drama. Precisamente es eso, que luchan por sacar la fábrica y apoya a la protagonista junto con sus otras compañeras.

MD’B: ¿Por qué el público tiene que ver “Vivir de amor”?

MN: Porque es una telenovela fuera de serie, donde nunca saben qué va a pasar. Donde van a reír, van a llorar y la van a disfrutar al máximo. Está teniendo mucho éxito, gracias a Dios.

MD’B: ¿Qué más viene en tu vida aparte de la telenovela?

MN: Ya estamos buscando, ya estamos en pláticas. Estoy en teatro, ya cumplí un año en la obra “El juego que todos jugamos”; ahí estoy, ahí seguimos y seguiremos. Siguen muchos sueños y metas por cumplir. Hay que ocuparse, no preocuparse. Hay que buscar, creer en uno y justo el 1 de marzo cumplí 17 años que vine con una maleta llena de sueños a cumplir el de ser actriz y tarde o temprano los sueños se hacen realidad, y pues aquí andamos y seguimos luchando y subiendo escalones, para arriba.