Las ciudades mexicanas crecen mientras sus centros se vacían: Tecnológico de Monterrey lanza plataforma Centrar el Futuro para entender este fenómeno

  • El Tecnológico de Monterrey presenta Centrar el Futuro, una plataforma pública que busca llevar la evidencia científica al centro del debate sobre el futuro de las ciudades mexicanas.
  • La Gran Pérdida: el análisis encuentra que las zonas centrales de las ciudades mexicanas perdieron 2.5 millones de habitantes entre 1990 y 2020, mientras la distancia al centro aumentó 28% en promedio.
  • Centrar el Futuro, es una plataforma abierta para que autoridades, especialistas, organizaciones, medios y ciudadanía comprendan y contribuyan a transformar el crecimiento de las ciudades mexicanas.
 
Ciudad de México, a 17 de agosto de 2026.— Las ciudades mexicanas se expanden hacia sus periferias mientras sus centros urbanos pierden población. Esta es una de las principales conclusiones de Centrar el Futuro, un estudio desarrollado por investigadores del Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey, que documenta “La Gran Pérdida” en 70 ciudades mexicanas: una tendencia sostenida de despoblamiento en zonas que ya cuentan con infraestructura, servicios, equipamiento y conectividad, mientras la expansión urbana genera nuevas presiones sobre el territorio.
El diagnóstico evidencia un problema estructural del modelo urbano actual, con costos sociales, productivos y ambientales, y se acompaña de una plataforma que permite visualizar, cuantificar y dimensionar este fenómeno a escala nacional.
Entre 1990 y 2020, la población urbana de México casi se duplicó, pero este crecimiento no ocurrió de manera equilibrada. La investigación Centrar el Futuro, desarrollada por investigadores del Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey, documenta una contradicción de alcance nacional: las ciudades crecen mientras sus zonas centrales pierden población. El estudio, que analiza 70 ciudades mexicanas a partir de cuatro censos y tres décadas de información, revela que sus zonas centrales perdieron 2.5 millones de habitantes y pasaron de concentrar más de 40% a solo 20% de la población metropolitana.
Mientras la población se desplaza hacia la periferia y el territorio urbano continúa expandiéndose, se desaprovechan zonas que ya cuentan con infraestructura, equipamientos, servicios y conectividad. Como resultado, las distancias al centro son hoy, en promedio, 28% mayores que las que tendríamos bajo un escenario de crecimiento que hubiera preservado la densidad urbana. En Ciudad de México, por ejemplo, entre 2000 y 2020 la población aumentó casi 3 millones de habitantes, pero 26% del área urbana perdió población.
Vivienda cada vez más lejos, traslados más largos, infraestructura más costosa y acceso desigual a las oportunidades suelen discutirse como problemas separados. Sin embargo, todos responden a una misma lógica urbana: se sigue extendiendo la ciudad mientras desaprovechamos la que ya existe.  Por su alcance y sus consecuencias, el modelo urbano debe entrar en la agenda de los grandes problemas estructurales de México.
Un patrón presente en más de 60 ciudades mexicanas
El estudio analiza de manera comparable 70 ciudades de distintas regiones, escalas y ritmos de crecimiento. La investigación documenta que la pérdida de población en las zonas centrales no corresponde a casos aislados, sino a un patrón presente a escala nacional.
El estudio fue aceptado para publicación en Nature Communications, una de las revistas científicas internacionales más reconocidas, lo que posiciona esta investigación mexicana dentro de la conversación científica global sobre desarrollo urbano. Este hito acredita la relevancia científica de sus hallazgos, sitúa la evidencia producida desde México en la discusión internacional sobre el crecimiento urbano y da mayor peso a su discusión en la agenda pública nacional.
“Lo que encontramos no son casos aislados, sino un patrón urbano que se repite en ciudades de distintas regiones, tamaños y ritmos de crecimiento. La publicación en Nature Communications confirma la relevancia científica de esta evidencia y nos permite poner la experiencia de las ciudades mexicanas en una conversación global sobre cómo estamos creciendo y hacia dónde queremos llevar nuestras ciudades”, señaló José Antonio Torre, director del Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey.
De la investigación a una plataforma pública
 
Para llevar estos hallazgos más allá del ámbito académico, el Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey desarrolló Centrar el Futuro, una plataforma web de acceso abierto que convierte la evidencia del estudio en información consultable, comparable y comprensible.
En el sitio web de https://centrarelfuturo.org/, la plataforma traduce los hallazgos de una investigación rigurosa en información pública y útil para abrir la conversación. Bajo el título La Gran Pérdida, presenta los principales hallazgos mediante mapas, datos e infografías organizados en cuatro ejes —crecimiento urbano, despoblamiento de los centros, expansión y dispersión urbanas—, articulados por un mismo hallazgo: la pérdida de población en las zonas centrales. El sitio permite observar y comparar cómo se expresa este patrón en prácticamente todas las 70 ciudades analizadas.
Centrar el Futuro está dirigido a autoridades, tomadores de decisión, academia, medios de comunicación, organizaciones y actores vinculados con la planeación, la inversión y el desarrollo de las ciudades mexicanas.
Su propósito es aportar evidencia para discutir dónde concentrar el crecimiento, qué zonas fortalecer y cómo aprovechar mejor la infraestructura existente. La lectura conjunta de los hallazgos también permite relacionar decisiones que suelen abordarse por separado, como la localización de la vivienda, el uso de suelo, el transporte, la provisión de servicios y la inversión pública.
“Los datos muestran que la forma en que han crecido nuestras ciudades no es un fenómeno inevitable ni irreversible. Al hacer visible y comparable este proceso, podemos pasar de describir cómo se transforman las ciudades a preguntarnos qué futuros urbanos estamos construyendo y qué alternativas tenemos para orientarlos”, comentó Roberto Ponce, líder de Investigación del Centro para el Futuro de las Ciudades y profesor investigador en la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey.
Hacia Ciudades Centradas
 
La forma en que crecen las ciudades no es inevitable. Es resultado de decisiones acumuladas sobre vivienda, suelo, transporte, infraestructura y servicios. Cambiar esta inercia exige organizar mejor esas decisiones, fortalecer la ciudad existente y acercar lo que el modelo expansivo ha separado.
Centrar el Futuro propone orientar el crecimiento hacia “Ciudades Centradas”: ciudades más compactas, próximas, conectadas y habitables, organizadas alrededor de un centro o de una red articulada de centros, subcentros y centralidades.
No existe una solución idéntica para todas las ciudades. En algunas, centrar implicará fortalecer la zona central; en otras, consolidar y conectar distintas centralidades. En todos los casos, la dirección consiste en acercar vivienda, empleo, servicios y oportunidades, reducir distancias innecesarias y aprovechar mejor la infraestructura existente.
Una Ciudad Centrada puede acortar traslados, acercar oportunidades de empleo, educación y salud, y devolver tiempo para el cuidado, la familia, el descanso y la vida propia. También puede hacer que la inversión pública rinda más al fortalecer zonas que ya cuentan con infraestructura, equipamientos y servicios.