Lluvias destapan rezagos en el drenaje de Puebla; Agua de Puebla acelera desazolves y pide apoyo ciudadano

Por Ismael Rojas Cuellar

Las intensas lluvias que se han registrado en la capital poblana dejaron al descubierto las deficiencias que enfrenta la red de drenaje, por lo que Agua de Puebla reforzó las labores de desazolve en diversos puntos de la ciudad para evitar mayores afectaciones por encharcamientos e inundaciones.

Durante su participación ante diputados del Congreso del Estado, el director de la concesionaria, Jordi Bosch Bragado, explicó que las precipitaciones de las últimas semanas obligaron a incrementar los trabajos de limpieza y mantenimiento del sistema de alcantarillado, principalmente en las zonas con mayor concentración de agua.

El directivo señaló que una de las principales complicaciones continúa siendo la basura que termina en las alcantarillas y colectores, ya que los residuos sólidos reducen la capacidad de desfogue del drenaje y provocan taponamientos cuando se presentan lluvias intensas.

Ante este panorama, la empresa mantiene desplegadas cuadrillas de atención y equipos especializados para realizar desazolves, limpieza de rejillas y mantenimiento preventivo en distintos sectores de la ciudad, además de atender reportes ciudadanos derivados de las precipitaciones.

Bosch Bragado indicó que estas acciones forman parte del operativo implementado para la temporada de lluvias, el cual también contempla la rehabilitación de infraestructura hidráulica en diversos puntos de la capital con el objetivo de mejorar el funcionamiento del sistema sanitario.

El director de Agua de Puebla llamó a la población a evitar tirar basura en la vía pública, al advertir que gran parte de los problemas registrados durante las lluvias están relacionados con la obstrucción del drenaje por desechos que son arrastrados por la corriente.

Mientras continúan los pronósticos de precipitaciones para la entidad, la concesionaria aseguró que mantendrá los operativos de limpieza y atención en las zonas consideradas de mayor riesgo, con el propósito de reducir afectaciones a la población y mejorar la capacidad de respuesta durante la temporada pluvial.