Dany Dharma. Sensibilidad

Dany Dharma. Nació en México, D.F. Es instructor de meditación, coach de vida y escritor. Se graduó como contador público y auditor de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Incursionó en la literatura en 2015, participando en diversos talleres de estilo y género, cuento, poesía, ensayo y escritura lúdica. Su primer libro, titulado IPoemario, fue publicado en septiembre de 2022. Ha participado en las cinco ediciones anteriores de la Antología internacional de poesía Sabersinfin.

 

Sensibilidad

 

Hoy, me permito tener el privilegio de sentir,

aceptar mis aflicciones, llorar hasta vaciarme,

dejar resbalar las lágrimas por mis mejillas,

probar su sabor amargo, rociar con ellas la tierra.

 

Hoy, sin miedo, me atrevo mirar hacia mis adentros,

observar el angustiante latir de un glaciar que se desliza

en busca de aguas cálidas y de un corazón taciturno,

que, jubiloso, clama al ver la serenidad que se aproxima.

 

Hoy, al cabo de mucho tiempo, por fin me doy cuenta

de que mis pensamientos, empañados por la espesa bruma,

son producto de historias ajenas refugiadas en mi mente,

de tormentas que atosigan mi alma con dureza inefable.

 

Hoy, reconozco esta sensibilidad que me acompaña,

y digo adiós de una vez por todas a los desalientos,

me aventuro a dejar atrás la tristeza, el dolor insulso,

y abrazar con serenidad mis nuevas emociones.

 

Tiempo y vida

 

Mi alma lleva tatuados los ayeres; no recuerdo mi edad,

solo sé que ahora escucho más y callo cuando es oportuno,

vivo como se debe vivir, disfrutando cada instante.

 

El reloj avanza; debo aprovechar los años que me quedan,

los vividos ya no los tengo, se han ido en un parpadeo,

como las monedas y billetes que alguna vez derroché.

 

Ahora mantengo abierta la ventana de la curiosidad,

mis ojos contemplan el amanecer con su alegría,

el atardecer sublime con su inconmensurable paz.

 

Soy peregrino de una ruta efímera; mi andar tiene final,

acepto lo único que la vida me ofrece: ¡el presente!

En realidad, el tiempo nunca se detiene, jamás perdona.