César Iván Morales Méndez. Te agradezco

César Iván Morales Méndez. Nació el 25 de enero de 1987 en la ciudad de Cárdenas, Tabasco. Se graduó en Educación Primaria y actualmente se desempeña como docente. Además, ha desarrollado una carrera como escritor y poeta, siendo autor del libro Días de nostalgia. Ha participado en diversas antologías de cuentos y poesía. Paralelamente, trabaja en proyectos relacionados con la educación popular en el ámbito educativo.

 

Te agradezco

 

Te agradezco que seas mi sol,

ese que alumbra mi alborada,

quien me arrulla con sus rayos,

quien sonríe a mi rostro en la mañana.

 

Te agradezco que seas el agua,

que refresca poco a poco mi alma,

que convertida en lluvia me calma,

que destroza mis temores y me sana.

 

Te agradezco que seas mi estrella,

la que me alumbra noche a noche sincera,

la que de verdad fortalece mis lazos emocionales,

la que me cobija en la oscuridad sin espera.

 

Te agradezco seas el aire que respiro,

el imán que me atrae a buen camino,

la caricia alimentada de suspiro,

la cadencia del ave que resguarda el nido.

 

Te agradezco que vigiles mis pasos,

cuides mis pies y me salves del ocaso,

seas el alimento que me libera del holocausto,

seas los brazos que me defienden de lo malo,

seas el motivo de sonreír si despierto a tu lado.

 

Te agradezco seas todo para mí,

amistad, paz, esperanza y vida,

aliento, sendero, cariño y sosiego,

mis triunfos, mi ejemplo, mi más hermoso anhelo.

 

 

Inspiración

 

Un maremoto de emociones llega a mi cuerpo

cuando escucho tu nombre, cuando pienso en ti.

Eres el lucero que ilumina mi vista,

eres sin pensarlo el motor que mueve mi vida.

 

Tú no imaginas la gratitud que te tengo,

yo me conmuevo y así exploro mis sueños,

eres responsable que mi mente sea creativa,

simplemente me redireccionas la vida.

 

Un terremoto de sentimientos me abrazan,

mientras escucho tu voz acercarse,

mientras veo tu silueta presentarse,

ante mi ser, que tiene el deseo de acariciarte,

de emocionarme con la idea de amarte.

 

Estar frente a ti detiene el tiempo,

reírme contigo es un plácido anhelo,

platicar contigo es darme consuelo,

tu angelical presencia me eleva hasta el cielo.

 

Saber que eres feliz alimenta mis sueños,

con solo escucharte se acaban mis miedos,

tan solo recordarte me hace escribir,

te escribo los versos más sublimes que encuentro.

 

Bajo el ocaso te brindo las gracias,

me has hecho vivir de nuevo, me das esperanza,

enseñas a mi mente y a mi corazón.

desde que te conocí eres mi mayor inspiración.