
Por Ismael Rojas Cuellar
El futuro del complejo CIMA, ubicado en la Reserva Territorial Atlixcáyotl, comenzó a perfilarse con mayor claridad tras el recorrido que realizaron el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, y el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, en uno de los inmuebles más polémicos y abandonados de la infraestructura médica poblana.
La visita ocurre en medio de los planes del Instituto Mexicano del Seguro Social para redefinir el uso del predio, luego de casi una década sin operación y tras múltiples cambios en el proyecto original.
En redes sociales, el Gobierno de Puebla informó que el encuentro forma parte de la coordinación entre la administración estatal y el IMSS para fortalecer los servicios de salud y mejorar la atención a los derechohabientes.
“Avanzamos hacia servicios de salud más cercanos”, publicó el gobierno estatal, al destacar el trabajo conjunto entre la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, el IMSS y el gobierno de Puebla.
Cabe recordar que el pasado 30 de marzo, la delegada del IMSS en Puebla, María Magdalena Tinajero Esquivel, informó que el edificio del Centro Internacional de Medicina sería demolido para construir en el lugar un Centro de Simulación enfocado en la formación de estudiantes de Medicina y Enfermería.
La funcionaria explicó que estudios técnicos y de suelo realizados por el instituto determinaron que la estructura actual no es viable para servicios hospitalarios, por lo que el IMSS decidió replantear completamente el destino del inmueble.
El edificio CIMA fue impulsado originalmente por inversionistas privados encabezados por Grupo Medicus como un hospital de alta especialidad con tecnología de punta; sin embargo, el proyecto quedó inconcluso por problemas financieros y falta de recursos.
Tras el sismo de 2017, el inmueble fue adquirido por el IMSS por más de 400 millones de pesos con la intención de convertirlo en una alternativa hospitalaria; no obstante, el proyecto nunca avanzó y el edificio permaneció abandonado durante años, con visible deterioro y sin funcionamiento.
De acuerdo con lo planteado por el IMSS Puebla, el nuevo proyecto contempla un Centro de Simulación clínica, espacios para educación continua e incluso áreas de investigación médica, con el objetivo de convertir el predio en un complejo académico especializado para la capacitación de personal de salud.
El recorrido encabezado por Zoé Robledo y Alejandro Armenta representa hasta ahora la señal más clara de que el gobierno federal busca destrabar y dar un nuevo rumbo a un inmueble que durante años simbolizó uno de los proyectos inconclusos más costosos en Puebla.