
Por Ismael Rojas Cuéllar
La denuncia realizada por activistas ambientales sobre presuntos escurrimientos de lixiviados en el relleno sanitario de Chiltepeque derivó en la clausura parcial y temporal del sitio por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
En días recientes, el activista Darinel Keller difundió en redes sociales un video en el que exhibió un presunto túnel por donde fluían líquidos residuales provenientes del basurero ubicado en la junta auxiliar de Santo Tomás Chautla, en el municipio de Puebla.
De acuerdo con la grabación, los escurrimientos corrían a través de una barranca y posteriormente podrían desembocar en la presa de Valsequillo, uno de los principales cuerpos de agua de la región y utilizado para el riego de más de 30 mil hectáreas de cultivos agrícolas.
La denuncia generó preocupación entre colectivos ambientales, quienes advirtieron un posible riesgo sanitario y recordaron que el relleno sanitario de Chiltepeque ha sido señalado anteriormente por presuntas filtraciones, saturación y deficiencias en el manejo de residuos.
Tras las denuncias públicas, la Profepa informó este jueves 14 de mayo la clausura parcial y temporal del relleno sanitario, luego de detectar irregularidades relacionadas con el manejo de lixiviados en el sitio.